sábado 10 de diciembre de 2011

Ineditos

Veintiocho

Hay algo propio en todos estos tejados,

al parecer también a mí la vida me divide.

La sangre se me esparce como una hemorragia de oxigeno

en el ciclo de todas las menstruaciones,

en la luz ascendida de los semáforos,

en el olor de naranjas y de madera quemada.

Solamente esto desea un corazón de harina,

ser acuchillado cariñosamente por el viento,

frotarse de amor o de hambre en los gestos,

repartirse de golpe, de vegetación, de asombro,

y sonreír caprichosamente y sin elegancia

sobre esta carrera del tranvía veintiocho.

Jordi Bresolí

2 comentarios:

José Luis dijo...

Es buenísimo Jordi!!
Vete preparando: ya estoy cerrando con Paco Caro un recital de amigos para enero o febrero y, por supuesto, te esperamos.
Un abrazo!!

EMMAGUNST dijo...

Si Jordi! es muy tierno y toca la sensibilidad que nos queda.

abrazo también desde acá (Argentina)